No es malo aspirar a tener dinero

Businesswoman holding hundred dollar bills
Esto es una pregunta que trae mucha confusión a los cristianos.

Si vamos a la biblia en 1 Timoteo 6:10 Pablo nos especifica que el amor al dinero es la raíz de todo los males. No hay nada malo en el dinero en sí, es solo un papel teñido con tinta. Pero dado que el pecado está en el corazón del hombre el amor al dinero lo que conlleva a que el ser humano esté dispuesto a realizar cualquier cosa contar con poseerlo si es pecado.
El dinero y Dios no están en bando opuestos, es mas Dios usa el dinero como herramienta para muchas cosas. Dios usa el dinero o la falta del mismo para probarnos y ver que hay en nuestro corazón. La forma de usar el dinero refleja dónde están las prioridades de cada persona. Lo que hacemos con el dinero manifiesta nuestro carácter. En Lucas 16:11 Jesús nos asegura que si somos fieles con el dinero él nos confiara riquezas espirituales.

Dios también usa el dinero para enseñarnos a confiar en él.

En 1 Reyes 17 1- 8 por un tiempo Dios guio hacia el arroyo Querit a Elías donde y todos los días, en la mañana y en la tarde, los cuervos le llevaban pan y carne para que comiera. Pero Dios no le permitió acomodarse y confiar en el arroyo, aun cuando fuera una provisión del cielo para él. Dios quería conducirlo a realizar otra tarea y por eso el arroyo se secó. Cuando el arroyo del dinero se seca, tenemos más disposición a escuchar la voz de Dios. Debemos darnos cuenta que la falta y la provisión del dinero proviene de Dios con un propósito. Cuando el “arroyo” se seca debemos preguntar a Dios como proceder así como lo hizo Elías.

Dado que el dinero es importante en nuestras vidas la Palabra de Dios le dedica bastante atención.

En la Biblia hay alrededor de 2,350 versículos que hablan sobre el manejo se las posesiones materiales. Dios nos deja ver en su palabra como el piensa acerca del dinero y su uso. Dios nos promete libertad económica, pero es muy distinta a la libertad que prometen los agentes financieros del mundo. Dios nos promete que conoceremos la verdad y que la verdad nos hará libres. En los próximos artículos estudiaremos escritura sobre cómo alcanzar esa libertad económica que nos promete Dios